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31 mayo 2007

Sueño para un verano

Tenderte bajo mi sombra
y en la espesura ladearte
en tanto las gotas caigan
desde un cielo púrpura.

11 enero 2007

Hacia dónde van los deseos

Esta vez, como cada año, los ánimos han sido renovados. Es enero. Se ha compartido con la familia y los amigos el plato y el vino, otros más, hasta el abrigo, en estas épocas invernales de luces y alegría. No hay diferencia entre la risa y el llanto. Los buenos deseos hacia los allegados se manifestaron a través del beso y el abrazo, los regalos, el tiempo simultáneo. La otra etapa, el año viejo, nos abandona en el paisaje de la calle Melancolía. Pero este ciclo que inicia se ha anhelado tanto para depositarle en el día a día las aspiraciones.

A la Navidad se le confiere un sentido mágico y entrañable, donde se ensalza el espíritu y refuerza la autoestima. Pero en la rayas finales del reloj donde el segundero posa sus instantes, antes de la hora cero del primer día, cada quien se interna en sus propios, invaluables deseos para el porvenir. Pueblan las ambiciones en los pasillos mentales como una enredadera. El corazón se agiganta con la esperanza de una mejor vida.

La tradición nos tiene una uva para cada deseo. Doce uvas en total, una por cada retintín de las campanas, para deglutir y pedir lo más importante que se nos apetezca en la vida y la de los nuestros. Los valores comunes nos remontan a la salud, el amor, el trabajo, el dinero, la paz, la suerte y a casos específicos que a final de cuentas redundan en todo ello.

El ingrediente esencial para alcanzar la realización de los deseos, no obedece a ninguna pócima mágica, sino más bien los resultados se obtienen en la medida que se comienza a hacer algo por ellos. Confeccionarlos es una tarea laboriosa, donde se deben apostar todas las capacidades, con la conciencia plena de que uno mismo crea su destino. Porque pensar en uno escrito conduciría al individuo hacia una prisión, donde los pensamientos, las decisiones y los actos no servirían de nada; casi como estar maniatado. Así nuestra estadía en la vida, se tornaría aburrida o desesperante.

Desmenucemos el contenido de nuestros deseos. En la raíz estará la pauta a seguir para el cumplimiento cercano de lo que queremos. Y para reflexionar sólo sobre algunos ejemplos: El que pide salud ¿ha dejado de fumar, beber alcohol o comer excesivamente? La que deseó amor ¿lo ha experimentado hacia ella misma? Los que pidieron trabajo ¿saben ser responsables y apasionados por lo que hacen? Si bien es cierto que muchas veces existen condiciones adversas, para realizar lo deseado, también es una realidad la frase aquella que reza: “cómo quieres sacarte la lotería, si ni siquiera has comprado el boleto”. La acción y el esfuerzo son los mejores aliados para favorecer cualquier situación de esperanza, o en contra de aquellas que resultan incómodas y hasta para sobreponerse ante cualquier desgracia.

Los deseos persiguen un fin: la felicidad. Definirla y describirla puede ser complejo. Sin embargo, para unos, ésta radica en honores y distinciones; para otros, en riqueza o derroches, habrá los que digan que diversión, los más se la adjudican al placer. Todo depende de la percepción individual. ¿Quién sabe ser feliz con lo que tiene? Quizá la respuesta la tenga el budismo. Desde el punto de vista de esta religión, es preferible no desear nada, para evitar la angustia. Según esta doctrina es la avidez por la riqueza, la felicidad y otras formas de disfrute egoísta la que causa el sufrimiento. Por tanto los budistas creen que esta avidez nunca puede ser satisfecha porque está arraigada en la ignorancia y aseguran que mediante el esfuerzo propio se puede lograr el estado de paz y dicha eterna, sin necesidad de factores externos.

Lo cierto es que pareciera que el propósito fundamental del ser humano es sentirse incompleto. Por lo que se vuelve irrefrenable, en este mundo actual y desde tiempos inmemorables, dejar de desear algo. Ya Aristóteles, uno de los grandes filósofos de la antigüedad, sostenía que sin ciertos bienes superficiales la felicidad es casi imposible de alcanzar, pues aunque no basten, ayudan a llenar los vacíos, aún de las más increíbles codicias.

Lo trascendental de los deseos es que cada persona tiene la oportunidad de tomar las riendas de su continua búsqueda. Ir tras los ideales contribuye al aprendizaje y a la experiencia. El movimiento nos revela la libertad. Aceptemos nuestras condiciones y nuestro pasado, asumamos la vida como es en el momento y edifiquemos a partir de ahí todos nuestros deseos. Hagámonos felices, sin olvidar que todos tenemos la misma meta. Procuremos no ser causantes de la desdicha de otros.

Así cualquier cosa por mínima que parezca cuando se logre conseguir, siempre se convertirá en un preciado regalo de la vida, que hemos deseado con nuestro corazón y forjado con nuestras manos. No sueñes tu vida, vive tu sueño e incluye a los que más quieres. Tú eliges qué hacer con este tiempo que te ha sido concedido.


18 septiembre 2006

Ilusiones de un fantasma

Pedí un minuto para orinarles
las paredes a los perros.
Los dedos humedecidos con la sangre
me vuelven intranquilamente humano
un invasor sonriente
allanado por la nada.
Los pies son llamas.

11 septiembre 2006

Este adiós

Sobre las paredes
amanece la sombra de las cosas
y atestigua el abandono.

Detrás de tu partida
hay un olor a hierbabuena.
Delante tuyo
el quehacer de un espejo
y mis manías.

Inmediato
el cielo se erosiona
y se vuelven lentas
las palabras que reían.

Con la ironía de tus pasos
mis manos ni se mueven.
Este adiós nunca termina.

25 agosto 2006

Nubes

Hoy nada más quiero yo ver.
Y llovió.

24 agosto 2006

Razón oculta

La oscuridad es cierta.
Hay un campo
abierto a los latidos.
Dos cuerpos
que no hacen ruido.

Lejana la espesa tormenta.

Hay días
para morir tranquilo
y otros

para matar despacio.

17 agosto 2006

Vaquero galáctico

He conocido a un verdadero vaquero galáctico, sólo que él usa una pistolita de agua. Tres veces se ha querido suicidar con ella. La peor, dice y le cambia el gesto, fue cuando en un arranque de desesperación diarreica se la metió por la boca y disparó, pero el error que le salvó la vida fue que la resaca que traía le fue mejorada al ingerir el vital líquido.

30 junio 2006

Paso muerto

El asunto del beso no es poseerlo, sentirlo y cobijarlo en un recuerdo. Es no saber qué hacer con sus misterios de humedad volátil. Paso muerto cuando se agita del aire al suelo la quimera del amante, que besa desde la inmortalidad la guerra y muere a la orilla arrasado por las olas que nunca fueron.

23 mayo 2006

Vida glacial

A Patricio le toma dos minutos bajar por el rastrillo, guardado en el congelador, para iniciar con su ritual de todos los días. Sin gérmenes, le dice María, con su risita inédita a mitad del rito de las navajas y el jabón. Él asiente hasta que deja de oír su ridícula, variable y evolutiva teoría que duró todo el tiempo mientras se miró en el espejo y que versaba sobre la hibernación en la fauna microscópica, cosa que solía divertirle.

Hoy parece que es el día. Después de verle sonreír con el rostro aún mojado, a María se le ocurrió que no sería necesario mentir y fumó para oler sus propios, lejanos días, y reforzar que su tragedia no era más poderosa que ella. Nadie lo anunció y ella fue incapaz de presentirlo. Cuántos años de quererlo apenas planear y simple surgió de momento.

Ágil y reservada dijo: Estoy adentro, Patricio, y tengo frío. Retumbó la voz en la cabeza de Patricio, quien pensó una vez más solo en los gérmenes congelados, retorcidos y malditos, mientras la despedía con un beso y la idea clara que esto no era un sueño, sino una vida de trapos amarrados a la que alguna vez llamaron paraíso.

22 mayo 2006

Pasadas las 12

El reloj, una vela y esas garras como estrellas.

19 mayo 2006

Simetría

Dulces la sangre y los aromas.
La saliva que baja despacito
atrapó un sueño que te toca.
Tu mitad izquierda me desvía
la derecha ni se asoma.

15 mayo 2006

Inmediaciones

Con una mano meter los meses, apretados, en cualquier bolsillo y sentarse a creer lo respectivo. Soñar para hurgar, después fumar. Abandonar los paraísos, sin la búsqueda específica. Alimentarse del alivio que provocaron los besos. Apagar el silencio con el interior latiendo. Llorar lo ganado, reír lo perdido y soltar las manos tras los deseos. Mirar por la ventana hacia cualquier compás que redoble el vacío. Hacer la mueca difícil y acordarse de los mosquitos y hasta de Dios.

11 mayo 2006

Monstruo

El tiempo es una dimensión para mortales. Lo comprendí cuando fui creado y arrojado al filo de la noche. En estas rúas, un solo sonido para atravesar los bosques milenarios y la urbe de mortales cuesta oro y sangre. Mas los pasos siempre urgen hacia la sobrevivencia misma. Soy mi propia pócima secreta, el polvo que no pisarán tus hijos, la oscuridad latiendo eterna. Y vengo a saldar el grito de los míos, con los dientes y las garras, con la destreza fiera que me confirió el destino. Olvida tu alma y el azul de los cielos, ofrecé el chuchillo a la luna de plata, vacía tu vieja historia y no esperes demasiado. Hay un mundo sin ataduras y con insomnio: Un cristal para romper a tientas.


09 mayo 2006

Decorosa

Un vestido largo
que le cubra los tobillos
un vestido gris
imaginario
para la elefanta rosa
sentada en la fuente
esperando
algún sonido.

06 mayo 2006

Sueños, espirales, margaritas

He llegado a la hora en que hasta Dios duerme. Un trazo líquido baja en la garganta. Espero el sonido de la puerta rechinante tras olvidar las huellas de mis manos. Quién ha dicho que la sombra es impalpable. Vengo de atrapar sueños y pisotear las margaritas. Fui a venderle el lustro a los zapatos demorados, a cambiar las espirales al tiempo enrelojado. La boca tibia empaña los cristales o ama su verdad humedecida. Los animales están dormidos, sobrios y dormidos. Controlo el fuego con los dedos y con los ojos la claridad del pensamiento. Madrugo. En la luz la sangre es como el viento.

05 mayo 2006

Una mosca y siete muertes para dejar de leer

Nada. Lentamente, no me dices nada. Abates tus alas a lo lejos. Y te dejas ver volar, en cada espacio de la habitación. Me quedo contigo, a pesar de tu estratosférica mirada que me alcanza a reconocer como el asesino que sostiene el periodico de ayer. Condenada estás a morir entre la a y la t de la nota roja donde murieron seis.

30 abril 2006

Vuelve

Si nos unió algo fue la letra. La que no se borra. La que no se escribe. La que no se moja ni incinera. La letra. La que pronta dice cómo se dividen los días en hoy y los ayeres. La que con la espera de cigarros consumados huyó de los impulsos y con los sueños se entreteje. La que arrastró tu mundo por mis rieles herrumbrados. Tren de ruidos siderales. Cada noche vuelve.

10 abril 2006

Hora calculada

Sangre en el mismo lugar,
es la hora calculada
abierta trampa
de dientes camaleón.

Página 23

Deambulando en la vasta tierra del azar y la cibernética encuentro en Despacito y buena letra las siguientes instrucciones para hallar otro azar y más letras.


Tome el libro más cercano.
Ábralo en la página 23.
Busque la quinta oración.
Postéela en su blog junto con estas instrucciones.



"Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido".

[Memoria, La arena errante. José Emilio Pacheco]

29 marzo 2006

Hormigas

Quieren llegar al paraíso,
broncearse las barrigas,
cambiarse los zapatos
y marcharse de por vida.